viernes, 29 de abril de 2022

DÍA DE LA MADRE

MADRE, ¡¡Que palabra mas bonita!! y sobre todo, lo que conlleva su significado. Antiguamente, había un día fijo para la celebración de la MADRE, el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Desde hace unos años, esto cambió y ahora es el primer domingo de mayo cuando se conmemora este día. Por eso, acercándonos a esta fecha, queremos rendirle nuestro  homenaje a TODAS ELLAS.


Dorotea Martín Borregón (1898)

Victoria Ruíz Martínez  con su hija Ángela (1940)

Carmen Frontelo Frontelo con su hija Prado (1942)

Maruja Ponmareda con su hijo José Antonio (1942)

Piedad Sánchez Rubio (1942)

Elena Alcaide con su hija Maribel (1944)

Hortensia Moraleda Moreno con sus hijas Hortensia, Juanita y Mari Carmen (1945)
  
Angela Olmedo Díaz (1945)
 
Remedios Bastos Rodríguez (1946)

Mari Cruz Rodrigo Gómez con su hija Mari Carmen (1946)

Manuela Salcedo García (Años 40)

Mariluz Corral Paniagua con su hijo Pedro (1957)
  
Enriqueta Villapalo García (Años 50)
  
Asunción Mirado Rubio con su hija Florencia (1960)


Hortensia Romero Moraleda con sus hijos Juan Manuel y Pedro Pablo (Años 60)

María del Prado Paciencia Frontelo  con su hija Marisa (1964)
  
Carmen Ramos López con su hija Esther (1971)

Dominica Angelina

Alejandra Magán Angelina 



viernes, 18 de marzo de 2022

MODISTAS

            En esta nueva entrada homenajeamos a  las modistas de Talavera que ejercieron su profesión confeccionando prendas femeninas. Algunas de ellas fueron María Muñoz Díaz y Francisca Garrido Gómez.

MARIA MUÑOZ DÍAZ

Nació en Talavera de la Reina el 12 de Enero de 1910 y falleció el 29 de Mayo de 1969.

Hija de Flora y Arturo el zapatero, que artesanalmente realizaba zapatos y botas a medida. Sus hermanos, ya fallecidos, eran Marcario, Elisa, Carmen, Arturo y Vicenta.

María Muñoz Díaz

Conocieron en el siglo XX la década muy dura de los años 20, seguida de la Guerra Civil española.

Desde muy jovencita María se dedicó al oficio de modista y con 12 años empezó a trabajar. Su primera tarea fue, después de unas Navidades, restaurar y repasar las mantillas que las mujeres talaveranas lucían con elegancia en Semana Santa. Poco a poco, y de manera autodidacta, hacía ropa a sus hermanas y conocidas, teniendo como referencia a su tía-abuela Sebastiana, que cosía exclusivamente ropa para sacerdotes, ya que en Talavera estaba entonces el Seminario.

Al inicio de los años 40 se establece en la Plaza de Santa Leocadia con un pequeño taller de costura y contrata a 3 mujeres, más la ayuda de sus  hermanas  Carmen y Vicenta. Confecciona  todo tipo de ropa para mujer y niñas, ya que no había tiendas de confección textil y proliferaban en Talavera los talleres de modistas y sastres a medida, empezando a tener un nombre en la Ciudad.

Poco a poco su buen hacer va incrementando su fama y traslada el taller a la Portiña del Salvador núm. 11, donde forma una plantilla de 25 mujeres. Muchas de ellas entraban de aprendizas y terminaban siendo oficialas. Realizaban el trabajo sentadas todas en sillas de espadaña con sus delantales de costura blancos y acericos para agujas y alfileres.

Algunos nombres de aquellas mujeres que formaron parte del taller son:  María G., Concha S.,  Mary E., Isabel Ra., Isabel Re., Josefina Ch., Felisa L., Elisa M. (sobrina), Adita V., Mary P., Guillermina, Angelita, Orosia, Mercedes, Araceli, Modesta, Nasti B., Carmen B., Olvido, Ramona, Pili y Carmen.  Algunas ya fallecidas.

Junto al taller había una estancia llamada “probador”, donde recibía a las clientas para iniciar los encargos o probar las prendas que ya estaban para "la prueba" como trajes de comunión, de novia, de madrina, vestidos de fiesta para el fin de año, para Semana Santa, abrigos para estrenar el día de los Santos, vestidos de damas de honor, que se estrenaron especialmente para los juegos florales en la coronación de la Virgen del Prado, trajes de postulantes, para quien ingresaba en un convento.

Tenía una amplia y selecta clientela en Talavera y comarca.

Para todo ello, adquiría en Madrid y Barcelona las últimas revistas de moda, los llamados “figurines”, así como muestrarios de telas y botones que traían los viajantes de las mejores marcas  de prestigio.

El mes de diciembre era una intensa actividad en el taller, donde se multiplicaban los encargos para Navidades y Fin de Año, pero el día 13 se celebraba especialmente Santa Lucía, asistiendo a misa y después convite en el taller con pastas y vino dulce.  Las Navidades se cerraban el 12 de Enero con el cumpleaños de “la Maestra”, merienda para todas las chicas  y algún novio que esperaba en la puerta.

A las niñas de la casa nos mandaba entregar  vestidos con una caja enorme de madera y en el taller a quitar hilos y recoger alfileres con un imán.

El último taller lo tuvo instalado en el  num. 4 de la Calle Luis Jiménez. Su mesa de trabajo presidía la habitación y desde allí controlaba todo lo que se realizaba. Sus manos, con esencial primor, convertían cualquier prenda en un modelo exclusivo.

Falleció un 29 de mayo y nos dejó un ejemplo emprendedor, de superación y hacer siempre bien el trabajo.

 (Firmado: María del Carmen Lara Muñoz, María Francisca Lara Muñoz (Sobrinas-nietas de María Muñoz Díaz)


FRANCISCA GARRIDO GÓMEZ

Popularmente conocida como Paca Garrido, la modista, mantuvo su taller, durante muchos años, en la calle Postiguillo número 6. Y si bien el local estaba situado en una modesta vivienda del casco antiguo de Talavera, su categoría  profesional resaltaba por encima de todo.

Comenzó en esta profesión desde muy jovencita. En época de guerra, ya confeccionaba capotes para los militares.

Tenía una clientela muy variada, tanto de Talavera como de la comarca.

A su cargo solía tener  de 14 a 15 oficialas y 2 ó 3 aprendizas, que empezaban de jovencitas y se retiraban para casarse. Algunas se establecieron por su cuenta, bien cosiendo para el público o creando su propio taller de Corte y Confección.

Cuando comenzó su actividad  en  nuestra Ciudad  la tienda “MARY”,  Paca Garrido era la que se encargaba de confeccionar en su taller los trajes para los escaparates.

Nos comenta una de sus oficialas que “su maestra”, como la llamaban, solía encargar las telas a Barcelona, cuando alguna clienta  no venía provista de las suyas propias. Sorprendiendo siempre  su estilo en elegir lo que le convenía a la persona en ese momento. Era una visionaria en su profesión. Una innovadora de la moda.

En ocasiones, cuando se lo pedían, se desplazaba acompañada de una de sus oficialas  al domicilio  de la  clienta a probarle la prenda confeccionada. Normalmente, en estas ocasiones,  eran  trajes de época que lucirían en sus fiestas particulares.

Para festejar la fiesta de su Patrona, Santa Lucía, el 13 de diciembre de todos los años, las chicas se encargaban de vender entradas recorriendo los talleres de su gremio  y con el dinero que obtenían celebraban su fiesta. Esto consistía en un baile en el salón del célebre Coliseum,  amenizado por la orquesta  “Sindo”.


Algunas modistas junto a su maestra en el taller (16-07-1954)


Paca Garrido junto a sus "chicas"

Modistas con su maestra preparadas para asistir a la celebración de su patrona, Santa Lucía (13-12-1955)


viernes, 4 de marzo de 2022

SASTRES

    Dedicamos esta entrada a los sastres de Talavera de la Reina. Generalmente, el primer traje  que se compraban los hombres era para el día en el que entraban en quinta, cuando los tallaban para el servicio militar. Como antiguamente la confección de ropa en serie, prácticamente no existía, se recurría a los sastres a medida. En Talavera había un gran número de ellos. 

    A continuación nombramos algunos profesionales de este oficio junto a la dirección donde tenían sus talleres:  

  • Recuero
  • Castro, en calle Mesones
  • Lorenzo Araújo Ruíz, en calle Mesones 17
  • Luftolde Alonso, en Paseo de la Estación 44
  • Ángel Ortega, en Plaza del Reloj
  • Manuel Reina, en calle Ramón y Cajal
  • Anatolio, en calle San Francisco
  • Bonifacio (Boni), en calle Barrio Nuevo
  • Carmelo Montealegre, en calle Vicaría
  • Julián Carrillo, en Corredera del Cristo
  • Figueroa, en Corredera del Cristo
  • Juan, en plaza de la Cruz Verde
  • Enrique Val (Quique), en calle Daoíz y Velarde
  • Emiliano, en calle Cerería
  • Blanco
  • Cayetano, calle Cerería
  • Daniel, en calle Mejorada
  • Gregorio Cerro, en avenida de Pío XII
  • Gerardo Pajarero Jiménez, en calle Capitán Luque 2
  • Alberto Escolar Navarro, en calle del Sol, 1


LORENZO ARAÚJO RUÍZ

    Tenía la sastrería en la calle Mesones, número 17. Comenzó a aprender el oficio en la sastrería de Castro, que vivía frente a su casa. Marchó a Madrid para perfeccionar el oficio y regresó a Talavera en los años 50. Mantuvo el taller en la misma dirección hasta los años 70.


GREGORIO CERRO, conocido como "El cachimba"

    Comenzó de aprendiz con Carmelo Montealegre en la calle Vicaría. Más tarde, y una vez cumplido el Servicio Militar, se estableció por su cuenta en la Avenida de Pío XII, donde confeccionaba prendas de caballero a medida, trajes, pantalones... Incluso se desplazaba a los pueblos en su moto en las  fechas en las que entraban en quinta los mozos para tomarles  medidas. Posteriormente tuvo diversos talleres de confección en serie de prendas de señora.

Gregorio Cerro enseñando a su aprendiz, Carlos Gómez (años 50)


Gregorio Cerro y su aprendiz, Carlos Gómez, junto a varias oficialas (años 50)


Gregorio Cerro mostrando diseños a su aprendiz (años 50)


Gregorio Cerro en su mesa de trabajo (años 50)


Gregorio Cerro en su moto,  acompañado de su señora, cuando se desplazaba a tomar medidas a sus clientes en los distintos pueblos. 


Taller de confección de Gregorio Cerro (años 70)









DANIEL

    Empezó el oficio de aprendiz con Carmelo Montealegre en la calle Vicaría hasta que se fue a la "mili". Cuando regresó del servicio militar se estableció por su cuenta en la calle Mejorada. En los años 60 se trasladó a la calle Matadero (Puertas falsas). Los tejidos solía adquirirlos en "El Paraíso", en la calle San Francisco, y en "Canora", en Banderas de Castilla. Cambió su oficio a la confección de prendas en serie, tanto de señora como de caballero, siendo partícipe de un taller en el polígono Buenavista, en Pepino. En esta fábrica confeccionaban prendas encargadas por el Corte Inglés para firmas como Emilio Tucci y Caramelo. Llegó a tener a más de 150 trabajadores hasta su cierre, en el año 2000, debido a la crisis en el sector.


Daniel con sus compañeras en el taller


Fábrica de confección de Daniel


Prendas confeccionadas en la fábrica de Daniel


GERARDO PAJARERO JIMÉNEZ

    Sastre de profesión, comenzó en este oficio cuando contaba con muy pocos años de edad. Fue con Luftolde Alonso, en el Paseo de la Estación número 44, con quien trabajó hasta los 21 años, cuando se incorporó al Servicio Militar. Ya licenciado, se estableció por su cuenta, primero en la calle Bancaleros, después en la calle Marqués de Mirasol y por último, en la calle Capitán Luque número 2, donde permaneció hasta su jubilación. En estos locales tenía a su cargo de 6 a 7 personas, entre oficiales y aprendices. 

   Según nos comenta Gerardo, en su negocio tuvo una clientela muy numerosa que solicitaba sus servicios.

    Además de trajes de caballero a medida, también confeccionaban trajes de chaqueta de señoras, en incluso faldas.

    Por algún tiempo, también confeccionó trajes de bomberos para el Parque de nuestra Ciudad. 

    Gerardo nos cuenta que, en su profesión, había que tener especial cuidado a la hora de planchar, sobre todo con las planchas eléctricas, ya que no disponían de termostato como las actuales, y había que desenchufarlas cuando se calentaban demasiado para evitar que se quemaran los tejidos.

   

Gerardo Pajarero con sus compañeros

Gerardo Pajarero trabajando en su taller

Patrones realizados por Gerardo Pajarero:













ALBERTO ESCOLAR NAVARRO

    En la actualidad, que nos conste, es el único profesional en Talavera que se dedica a la confección tradicional de trajes a medida. 

    El joven Alberto Escolar, con casi 10 años de trayectoria, regenta la sastrería "Del Barquito", situada en la calle del Sol. En su local, el cliente elige el tejido a su gusto de entre los diversos muestrarios de los que dispone y él mismo se encarga de tomar medidas para enviarlo después  a los talleres, donde proceden al corte y confección. Una vez cortadas y  preparadas las prendas, vuelven a la tienda y Alberto realiza las pruebas al cliente.

    Además de confeccionar trajes de forma artesanal también lo realizan a la manera industrial, con patrones estándar. Los tejidos los importan desde Inglaterra e Italia.


Fachada de la sastrería "Del Barquito"

Sala probador de la sastrería

Alberto Escolar tomando medidas a un cliente





Alberto Escolar probando una americana





Expositor con muestrarios


Muestrario de tejidos


                                                                    

jueves, 23 de abril de 2020

ÉRASE UNA VEZ UNA BIBLIOTECA


Así comienzan muchos de los relatos que nos narraban nuestros mayores y que nos hacían soñar en la infancia. En esta sección del blog queremos contar la historia de un sueño, la historia de las bibliotecas de Talavera de la Reina.
 Veréis que, como en los cuentos, en nuestras bibliotecas hay muchos personajes, bibliotecarios, políticos, usuarios…, y suceden extraordinarias aventuras dentro de las estanterías de hemeroteca, fonoteca y préstamo y cómo no, en la sala infantil; mundo de la fantasía donde crece nuestra hada Penélope, y en el día a día de cada jornada en la que abren sus puertas nuestras bibliotecas cargadas de actividades.
 Han pasado muchos años desde la apertura de la “nueva gran biblioteca”, como se dijo en los medios de comunicación de la Biblioteca Municipal José Hierro. Tal día como hoy, el 23 de abril de 2003, se celebraba la primera sesión de puertas abiertas, para que todos los vecinos y ciudadanos de Talavera de la Reina y su comarca pudieran descubrir lo que una biblioteca del siglo XX, cargada de buenos deseos culturales y formativos, les podría ofrecer. Sería una segunda casa, un espacio de interés y recreo.
Como en todas las historias, los que actualmente nos encargamos de custodiarla y enriquecerla cada día, deseamos que tenga una vida laarrrgaaaa y un final feliz. Parece que las cifras y el interés que sigue despertando así lo demuestran.
Cada día iniciamos un “Érase una vez…” inspirados en el espíritu de la que fuera la primera Directora de la Biblioteca Municipal José Hierro, Mariví Fernández González, impulsora de las bibliotecas pensadas para los ciudadanos, espacio de encuentro social y cultural.
A partir de hoy iremos desgranando en este blog la historia de esta biblioteca y las que se han ido incorporando, actualmente sumamos cuatro. Contaremos vivencias, anécdotas y aventuras que en ellas suceden. Esperamos que cada piedra o entrada de este blog se convierta en un trozo de vela que sume experiencias hasta cumplir los veinte años el 23 de abril de 2023.
Que así sea.

Adoración Manzano del Mazo
Directora BPM José Hierro
En Talavera a 23 de abril de 2020


Comenzaremos este Día del Libro hablando de la apertura de la gran biblioteca de la ciudad con la voz de Mariví Fernández, su directora en ese momento, describiendo en un magnífico soneto lo que supuso la apertura de este nuevo centro que cambió la vida cultural de nuestra ciudad.

Romance de la biblioteca


Era una ciudad preciosa 
con sus calles y sus plazas.
Era risueña y molona
tenía bares y terrazas.

Un parque al lado de un río,
también cines y teatros,
iglesias y hasta museos,
buenas tiendas para el gasto.

Que si Mondas, que si Ferias, 
Carnavales y conciertos.
El comité de festejos
no paraba ni un momento.

Pero en este mundo cruel
nada puede ser perfecto.
Algo echaremos en falta
para estropear el cuento.

"-¿Dónde está la biblioteca?"
-preguntan los enterados.
"-Yo por aquí no la encuentro"
-dice alguien a su lado.

En la Casa de Cultura
un lugar muy anticuado,
duerme el sueño de los justos
y siempre la dan de lado.

Los libros pocos y viejos
yacen allí arrinconados.
Mientras esperan a alguien
se aburren los encargados.

Cuando de pronto ¡eureka!
¡Qué arreglan la biblioteca!
El equipo gobernante
ha tenido gran idea.

Se juntan los arquitectos,
vienen aparejadores,
dibujan planos correctos.
¡Cómo curran los señores!

Primero me la desnudan
y se queda en el forjado, 
para vestirla a la moda
gris se llevaba aquel año.

Por fin, termina la obra.
Se remata el edificio, 
ya se van los albañiles 
y los de otros oficios.

La bautizan José Hierro
que es poeta muy nombrado
que anduvo por Talavera
en días no muy lejanos.

Todos van a inaugurarla:
Alcalde muy ilustrado,
curiosos, autoridades, 
los vecinos muy honrados.

Ya todo el mundo comenta, 
unos bueno, y otros malo,
en los días de apertura
a todos los ciudadanos.

"Que si no se ve cerámica"
"Que si un Guggenheim de pueblo"
Pero cuando entran a verla 
se quedan muy satisfechos.

¡Qué bonita biblioteca!
Cuánto espacio, cuánta luz,
para niños y mayores.
¿Qué más podrías pedir tú!

Hay música, libros, cine,
hay también ordenadores,
un sitio para la prensa
y para los narradores.

Y aquí se acaba esta historia
que tiene un final feliz:
la biblioteca funciona,
el progreso ya está aquí.

Mariví Fernández González. Talavera, octubre 2008.


Para dar vida a las sensaciones de los trabajadores en ese día tenemos el testimonio de nuestra compañera  Mercedes Regidor, presente en la inauguración:

23 de abril de 2003, 17 años de BPM José Hierro

Desmembrada la antigua Biblioteca por toda la ciudad; en el Monasterio Cisterciense de San Benito, la sucursal del Banco de España y el Ayuntamiento. Diseminados sus fondos y su potencial humano: saturados de trabajo y de ilusión, se preparan para resurgir de los escombros en forma de vanguardia primitiva, en el mismo enclave donde se hallaba la Casa de la Cultura. En medio de la ciudad, en forma de volúmenes de hormigón, aluminio y cristal nace la Biblioteca José Hierro para envejecer sabia y recia como la piedra y el hierro que flanquea su frontal.

Se inaugura un 23 de abril de 2003, Día del Libro. Durante años he tenido este episodio en el olvido, me viene ahora con frescura y anhelo la imagen de Mariví Fernández González, debutando en su cargo de directora de la BPM José Hierro, subiendo las escaleras hacia la Hemeroteca donde esperaban los medios de comunicación, autoridades, compañeros, familiares y amigos, para estrenar el edificio. Allí estaba ella, con su traje Chanel en tonos claros y su pelo negro rizado que contrastaba con el azul de sus ojos; nerviosos, por lo importante del momento; atrevidos, por su fuerza y sus ideas innovadoras y confiados por el apoyo de sus compañeros y de su concejal, Carlos Gil, sabedor de que una puerta enorme se abría a los ciudadanos de Talavera con la nueva biblioteca.

Todos los allí presentes mirábamos con ojos de futuro. Nos pusimos en marcha de inmediato, en pos de una excitante promesa que, como todas las que merecen la pena, no se dejó conquistar con facilidad: cambiar los viejos cánones del servicio bibliotecario y desplegar nuevas tendencias.

El primer mandato era el de hacer apología de la cultura. No podía quedar ningún ciudadano sin saber que en la Biblioteca Municipal José Hierro se podía acceder libre y gratuitamente a todo tipo de documentos, allí podrían instruirse, disfrutar de conferencias, tertulias, talleres, espectáculos…

Debíamos ser exigentes con nuestra imagen. La nueva biblioteca estaba fundada en los valores de servicio, empatía, colaboración y agradecimiento. Un lugar donde la lectura hiciera comprender el valor de la lucidez y la libertad de pensamiento. No sabíamos si se iban a alcanzar estos ideales pero poner el listón alto era importante.

En 2009, a causa de la fatídica marcha de Marivi, la Biblioteca ya había crecido en fondos, profesionales especializados y prestigio, es cuando toma el relevo Adoración Manzano, que ha convertido la Biblioteca en la sexta provincial, con peso a nivel regional y nacional. De su mano se han reabierto las bibliotecas de Doble Uso en los barrios de Patrocinio y Santa María y se ha puesto en marcha la BPM Niveiro Alfar del Carmen.

Durante estos diecisiete años los usuarios se han hecho imprescindibles para nosotros, forman parte de la existencia de la Biblioteca y la Biblioteca forma parte de su cotidianidad.
 En estos momentos de inquietud, en los que hay un extraño silencio en la ciudad y el edificio está vacío, nuestra mente no se acostumbra, no acaba de asumir los efectos del cambio. Sólo el recuerdo me devuelve a aquel instante de apertura de la Biblioteca José Hierro, contrastado con el presente en el que esperamos, muy pronto, cuando todo sea posible, que se obre el milagro de hacer crujir el aire como en esos últimos días del mes de abril del año 2003, cuando todo era posible, emocionante, y que se vuelvan a oír los pasos y las voces de miles de personas que ocupan este lugar poderoso, lleno de vida y tornen a habitarlo tan nuevo como si el edificio esperara a que lo estrenáramos, otra vez, cada uno de los ciudadanos de Talavera.

Mercedes Regidor Resino
                                                          
Bibliotecaria, coordinadora de clubes



Y así lo recogieron los periódicos, en este caso La Tribuna de Talavera en su edición de los días 22 y 23 de abril, números 1.919 y 1920, con el testimonio fotográfico de Manu Reino, en 2003.













Los asistentes a la inauguración se llevaron de regalo un libro de José Hierro y un marcapáginas muy significativo que reproducimos a continuación: