viernes, 27 de marzo de 2026

SERVICIO MILITAR "LA MILI"

    El servicio militar obligatorio, coloquialmente llamado "la mili" se instauró formalmente en España con la Ley de Reclutamiento y Reemplazo de 1912.

    Cuando los varones cumplían la mayoría de edad se decía que entraban en quinta. De ahí la expresión de "los quintos". Esta denominación era porque el sistema de reclutamiento establecía que uno de cada cinco jóvenes varones, aptos para el servicio militar era llamado a filas mediante sorteo.

    A esa edad eran citados por el ayuntamiento en el mes de febrero, coincidiendo en domingo, para presentarse en la Caja de Recluta de su ciudad para proceder a "la talla". Esto consistía en medirles y pesarles. El día de la talla se solía celebrar por todo lo alto con los familiares.

    Si el varón no llegaba a 1,60 m. se decía que "no daba la talla",  no era considerado apto para el servicio militar y quedaba exento. Igualmente quedaban exentos los que tuvieran pies planos o tuvieran alguna discapacidad.

    Al año siguiente, a cada varón se le asignaba un número con el que entraba al sorteo, celebrado en octubre, que decidía el destino donde tenía que ir, dentro o fuera de la península. Si el número de quintos superaba las necesidades de personal los que sobraban pasaban a ser "excedentes de cupo" y quedaban libres del servicio militar.

    La incorporación al servicio militar comenzaba con tres meses de instrucción en un campamento. Se hacía en cuatro reemplazos: de enero a marzo; de abril a junio; de julio a septiembre; y de octubre a diciembre.

    Al finalizar los tres  meses de campamento en un acto castrense "juraban bandera", requisito indispensable para adquirir la condición de militar y ya eran destinados a los distintos cuerpos y unidades militares.

    El servicio militar obligatorio fue suspendido en el año 2001 por la Ley 17/1999 de Régimen del Personal de las Fuerzas Armadas.


Pablo Sánchez Blázquez (1959) el día de su talla

Pablo Sánchez Blázquez con familiares
celebrando el día de su talla (1959)




Fidel Lázaro el día de su talla  (1966)




José Carlos Muñoz  (1968)




Esteban Hernández Montero (1973)




Luis Miguel Rodríguez Montealegre (1970)




Lázaro Castilla Orsurbe (1968)


José Miguel Corral Rodrigo el día de su "talla" (1974)


José Paciencia Morante (años 30)



Remigio Mazarías Llorente (izquierda)
 junto  a un compañero (1937)



Baldomero Corral Paniagua en
 San Salvador de Guardiola (Barcelona) (1939)

Baldomero Corral Paniagua (derecha)
en el grupo de zapadores de montaña de Granada (años 30)


Baldomero Corral Paniagua con su compañía 
(años 30)


Baldomero Corral Paniagua en Puigcerdá (Gerona) (1943)


Arturo Corral Paniagua (derecha)
con su amigo Marcial Brasero en Melilla (1943)
Arturo Corral Paniagua con sus
compañeros en Melilla (1943)


Esteban Hernández Fernández (1945)

   

Emilio Rizaldos Sánchez (1945)


Jesús Corral Paniagua con sus compañeros (1946)


Teniente Manuel Martínez Delgado desfilando
con su compañía en Dar-Riffien (1949)



Manuel García-Barroso Martín con sus compañeros en Torrejón de Ardoz (1954)




Pablo Sánchez Blázquez (1960)

Pablo Sánchez Blázquez  haciendo maniobras en el mar (1960)


Pablo Sánchez Blázquez en Cuatro Vientos (Madrid) (1960)


Pablo Sánchez Blázquez como conductor de mandos (1960)




Desiderio de Tena Muñoz con sus compañeros en el campamento  La Herrería
 (San Lorenzo del Escorial) (1964)

Desiderio de Tena Muñoz con el traje de gala (1965)


José Martínez Mamblona (1967)

José Martínez Mamblona con sus compañeros
 en Colmenar Viejo (1967)

      


José Carlos Muñoz con sus compañeros
 en Colmenar Viejo (1969)





Lázaro Castilla Orsurbe realizando maniobras en San Fernando (Cádiz) (1969)


Lázaro Castilla Orsurbe  con traje de paseo (1969)

Lázaro Castilla Orsurbe con sus compañeros en el cuartel de Ceuta






Luis Miguel Rodríguez Montealegre con un compañero en Colmenar Viejo  (1971)






Javier Corrochano Moreno con uniforme de alférez (1973)




Jesús Rizaldos Fernández-Ramos en
 la Academia de Infantería de Toledo (1979)

Jesús Rizaldos Fernández-Ramos
con el traje de paseo (1979)





Pablo Sánchez Blázquez esperando a jurar bandera (1960)


Desiderio de Tena Muñoz jurando bandera
en San Lorenzo del Escorial (1964)



Jura de bandera de José Paciencia Frontelo
 en Alcalá de Henares (1967)



José Carlos Muñoz jurando bandera
 en Colmenar Viejo (1969)



Luis Miguel Rodríguez Montealegre en Colmenar Viejo (1971)



Javier Corrochano Moreno en la Jura de bandera
en la Academia de Infantería en Toledo (1973)



José Miguel Corral Rodrigo en la
 Jura de bandera en Colmenar Viejo (1975)



Jesús Rizaldos Fernández-Ramos jurando bandera (1979)








Cartilla militar de tropa de José Paciencia Frontelo









Permiso de conducir de José Paciencia Frontelo














Cartilla militar de Celestino Corral Paniagua




Pase pernocta 




Revista anual de Celestino Corral Paniagua










    Y para terminar recogemos las experiencias de José Luis Abellán Bonilla, destinado al Sáhara Occidental Español.

    Recuerdos del Sáhara: Un viaje a la aventura y la camaradería.

    En septiembre de 1968, con apenas 20 años, me embarqué en un viaje que cambiaría mi vida para siempre. Junto con otros jóvenes de la provincia de Toledo, fui llamado a filas por Franco y enviado al Desierto del Sáhara Occidental Español.
 
    El viaje en barco desde Cádiz fue una aventura en sí mismo. Pasamos la noche en las bodegas del buque Ciudad de Cádiz, pero la emoción y la camaradería con mis compañeros de viaje hicieron que todo fuera más llevadero. Recuerdo que el barco zarpó un 20 de septiembre, y durante el viaje, nos hicieron escuchar misa en el barco y empezamos a hacer nuevas amistades.

    Al llegar a las costas de Barroco, fuimos recibidos por nuestros mandos, y nos llevaron al campamento donde nos esperaba el capitán don José Guash Caños, un hombre justo y valiente que se ganó el respeto de todos nosotros. También conocimos a los tenientes don Enrique Barber y don Fernando Sanz, que se encargaron de nuestra formación y entrenamiento. Recuerdo que el teniente Barber era un hombre serio y exigente, pero con un corazón de oro, y el teniente Sanz era un líder nato que nos enseñó a trabajar en equipo.

    La vida en el desierto fue muy dura, muy dura, muy dura. El sol era implacable, y el trabajo era agotador. Pero a pesar de las dificultades, encontramos la forma de hacer que la vida fuera más llevadera. Nuestros mandos nos enseñaron a trabajar en equipo, a apoyarnos mutuamente, y a superar los obstáculos.

    Recuerdo que Luis Alcalde estaba en la Policía Territorial, mientras que Pablo Aguado, Hidalgo, Alfonso Aguado y el Lino estaban en la tercera compañía. A pesar de estar en unidades diferentes, una vez en el cuartel de ingenieros Pablo,  Alfonso y yo caímos juntos en la plana mayor y servicios. Alfonso se hizo machaca pero Pablo y yo siempre estuvimos juntos. Nos apoyamos mutuamente y nos mantuvimos unidos en el desierto 🐪. Juntos, compartimos momentos de alegría y de tristeza, y nos apoyamos mutuamente en los momentos difíciles.

    A pesar de la dureza de la vida en el desierto, nunca perdimos la esperanza. Sabíamos que estábamos allí para servir a nuestro país, y que nuestro sacrificio no sería en vano.

    Hoy, después de tantos años, recuerdo aquellos momentos con nostalgia y gratitud. La experiencia en el Sáhara me enseñó a valorar la vida, a apreciar las pequeñas cosas, y a nunca rendirme ante las dificultades. Hoy a estos Cuatro Amigos todos los días les recuerdo. Luis Alcalde era más que un Amigo, él era un hermano hasta que Dios se lo llevó, igual que a Lino Arriero, otro Gran Amigo y hermano del desierto. Amigos desde la niñez. Descansad en paz. Pero me siguen quedando estos dos hermanos saharianos 🐪 Pablo Aguado Hidalgo, "El Titi", y Alfonso Agudo, "El Cebolla", que les adoro y loco estoy. Un abrazo para todos.


José Luis Abellán Bonilla el día de mi talla (1968)
Este día era muy esperado porque al entrar en quinta estrenábamos
 traje, camisa, corbata, zapatos, hasta gabardina. Era una costumbre que no me parecía muy correcta, ya que algunas familias se tenían que empeñar para que su hijo entrara en quinta, ya que aquellos años no eran muy buenos para nuestra querida Talavera.


José Luis Abellán Bonilla (segundo de la primera fila, agachado, por la izquierda)
con sus compañeros de la provincia de Toledo.


Buque Ciudad de Cádiz (20-9-1968)
Este barco nos llevaría durante dos días y dos noches al desierto del Sáhara Occidental Español



El día 23 de septiembre llegaba al Sáhara Occidental Español. No fue un día fácil ya que desde el Buque Ciudad de Cádiz, teníamos que bajar por unas redes hasta los anfibios que nos llevarían a tierra.



Jura de Bandera del Tercer Tercio de la Legión Don Juan de Austria (1-12-1968)


Besando la bandera de la Legión 



Desfilando el día de la Jura de Bandera (1-12-1968)



Desfilando en El Aaiún con ocasión de la visita del Capitán General de Canarias D. José Angostos Gómez-Castillo (18-7-1969)



Jóvenes españoles realizando el servicio militar en El Aaiún (1969)




Esta fue mi casa durante 17 meses en el Cuartel del Regimiento Mixto de Ingenieros, en El Aaiún, repartidos en tres compañías de zapadores y dos de servicios y destinos y Plana Mayor que era la mía, donde estuve desde el 2 de diciembre de 1968 hasta febrero de 1970.



Eran las ocho de la mañana y nos preparábamos para patrullas y dormir en otro lugar de la frontera con Argelia y pedí a Dios que no se levantara el Siroco porque estábamos en pleno mes de Agosto de 1969



Esta foto me la hicieron después de dar vueltas durante treinta días por el desierto.
 Como veréis estoy más negro que el carbón.


En pleno desierto, en una de las patrullas que hacíamos por las fronteras de Marruecos.


Con mi compañero y amigo Pablo Agudo Hidalgo



Campamento del Batallón de Instrucción de Reclutas (1964)








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